Resumen rápido: las VPN gratis sirven para uso ocasional y bajo riesgo (por ejemplo, Wi-Fi público), pero tienen límites de datos, menos servidores, menos velocidad y políticas de privacidad dispares. Para streaming estable, P2P y trabajo remoto es mejor una VPN de pago.
Criterios de evaluación
- Límites de datos y ancho de banda.
- Privacidad: política no-logs y auditorías independientes.
- Velocidad y latencia (prueba: test de velocidad VPN).
- Apps y funciones: ajustes óptimos, Kill Switch.
- Compatibilidad con streaming y P2P: Netflix y P2P seguro.
Top de VPN gratis (uso ligero)
- Opción A — límite mensual moderado, buena app móvil, sin anuncios invasivos.
- Opción B — servidores en Europa/EE. UU., velocidad correcta; no apta para streaming.
- Opción C — ideal para emergencias en Wi-Fi público; datos diarios limitados.
Nota: las marcas exactas cambian con frecuencia; valida siempre condiciones y políticas.
¿Cuándo basta con una gratis?
- Conexiones puntuales en cafeterías/hoteles (prioriza Kill Switch y cifrado moderno).
- Pruebas de configuración y aprendizaje básico de protocolos VPN.
- Necesitas ocultar tu IP ocasionalmente sin requisitos de velocidad.
¿Cuándo pasar a una de pago?
Si buscas streaming estable, descargas regulares o teletrabajo con servicios bancarios/empresariales, una VPN premium es la ruta segura. Suma servidores dedicados, mayor velocidad, más países y soporte 24/7. Comprueba también si el proveedor permite servidores específicos como P2P o IP dedicada.
Riesgos típicos de las gratis
- Recolección de datos o publicidad agresiva.
- Capado de velocidad, colas y desconexiones.
- Bloqueo de servicios de streaming.
- Fugas si no hay Kill Switch; realiza prueba de fugas DNS/IPv6.
Vídeo: VPN gratis vs de pago (6 min)
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